
Cómo preparamos la cochinita pibil
Axiote, naranja agria y muchas horas de cocción lenta: así nace el platillo que más nos piden.
Contenido de demostración
Este artículo es contenido de demostración. Cuando el sitio esté en producción, aquí aparecerán las historias reales de la cocina.
Hay platillos que no se pueden apurar. La cochinita pibil es uno de ellos: necesita tiempo, paciencia y un buen fuego lento para que la carne se deshaga sin perder su jugo.
Todo empieza la noche anterior
La carne se marina desde el día anterior con axiote, naranja agria, ajo, comino y orégano. No hay una medida secreta: el punto se ajusta probando, como se hace en casa.
Dejamos que repose en frío para que el sabor penetre bien. Al día siguiente, la cocción es lenta y constante, sin atajos.
El axiote y la naranja agria
El axiote le da ese color profundo y terroso; la naranja agria aporta la acidez que equilibra la grasa de la carne. Juntos forman la base de sabor que buscamos.
También usamos especias enteras que tostamos y molemos en casa. Es un paso extra, pero se nota en el aroma.
Fuego lento, sin prisa
Cocinamos tapado, a fuego bajo, hasta que la carne se separa con el tenedor. Mientras tanto, se prepara la cebolla morada curtida y la salsa habanero.
El resultado no es una carne picada: son hebras jugosas que se acomodan en tortillas de maíz recién calentadas.
A la mesa
Servimos con cilantro fresco, limón y salsa al gusto. Cada orden se arma al momento para que la tortilla llegue caliente y la cochinita conserve su jugo.
Así se hace nuestro platillo de hoy. Si quieres probarlo, ya está disponible en el pedido en línea.
