
Los ingredientes de nuestra semana
Lo que compramos, lo que sobra y por qué cocinar con productos de temporada cambia el sabor de un platillo sencillo.
Contenido de demostración
Este artículo es contenido de demostración. Cuando el sitio esté en producción, aquí aparecerán las historias reales de la cocina.
Cocinar casero empieza mucho antes de encender el fuego. Empieza en la compra: elegir tomates que huelan a tomate, aguacates en su punto y chiles que piquen de verdad.
Comprar poco y seguido
No tenemos un almacén enorme. Compramos lo que vamos a usar en los siguientes días y preferimos repetir la compra antes que guardar producto que pierde vida.
Eso nos obliga a ajustar el menú a lo que está bueno. Si un día el pescado no llega como esperábamos, cambiamos el platillo. Es una pequeña incomodidad que se nota en el plato.
Las hierbas también cuentan
El cilantro, el epazote y la hierba de olor no son decoración. Son parte del sabor. Por eso los compramos frescos y los usamos el mismo día.
Lo mismo pasa con la cebolla morada y el limón: detalles que parecen menores, pero que cambian la experiencia de un taco.
Aprovechar lo que sobra
Las sobras limpias se transforman: un arroz se convierte en guarnición, los frijoles en una sopa, las tortillas en totopos. Cocinar con lo que hay también es una forma de respetar el trabajo de quien sembró o pescó.
En Los Jiménez intentamos que cada compra tenga sentido. No siempre es perfecto, pero es una regla sencilla: si no lo comeríamos, no lo serviríamos.
